A la Fórmula 1 no la detienen los misiles (aunque sí el agua)

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Corea del Norte lanzó un misil que atravesó el espacio aéreo japonés a escasos días del gran premio. Los recuerdos de Arabia Saudita y porqué la experiencia indica que no pasará nada salvo que llueva.

La Fórmula 1 le tiene más miedo al agua que a los misiles. Si llueve no se corre y son capaces de hacer un simulacro de carrera tal como sucedió en Bélgica 2021 aunque en Mónaco 2022 y en Singapur 2022 se aplazó el comienzo de la prueba pero finalmente hubo gran premio.

El Gran Circo tiene los autos más seguros de la historia junto a los mejores neumáticos que se hayan construido jamás y aún así Dirección de Carrera no quiere correr bajo la lluvia pero con misiles que caen muy cerca de los circuitos no tienen ningún problema en hacerlo…

Cuando quedaban solamente cuatro días para el comienzo del Gran Premio de Japón y Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, no tuvo mejor idea que lanzar un misil de pruebas que surcó el cielo nipón antes de caer al mar a unos 3.000 kilómetros de la costa sin consecuencias para el territorio samurai ni para sus habitantes.

Este tipo de hechos son habituales entre ambos países y nunca sucede más que alguna protesta más o menos enérgica por parte del gobierno japonés. Claro que los hechos siempre se pueden desmadrar y convertir a una fiesta en un caos. Por caso Corea del Sur y Estados Unidos contestaron con el lanzamiento de otros misiles.

La Fórmula 1 regresa a Japón luego de una ausencia de tres años debido a la pandemia de Covid-19 que asoló al mundo. Y este hecho no es una buena carta de presentación para el evento. Igualmente no hay que preocuparse demasiado ya que la FIA y Liberty Media (y su brazo armado, la FOM) no tienen mayores problemas en celebrar grandes premios donde les paguen muy bien.

Y no importa si son países donde se violan sistemáticamente los derechos humanos, los derechos de la mujer o si impactan misiles a pocos kilómetros de distancia del circuito tal como sucedió en Arabia Saudita. Lo importante es recaudar…

Hay una sola manera para que el Gran Premio de Japón no se lleve a cabo. Y depende de la voluntad del gobierno japonés ya que sólo ellos pueden suspender la prueba alegando una amenaza a la seguridad nacional. La Fórmula 1 no hará nada al respecto si depende de ellos.

A los habitantes de las prefecturas de Hokkaido y Aomori, ubicadas al norte del país, se les pidió que se refugien inmediatamente. El autódromo de Suzuka se encuentra en la prefectura de Mie, en la zona central de la isla de Honshu.

La FOM y la FIA, quienes ya trabajaron conjuntamente en Arabia Saudita, no tienen interés en suspender la competencia sino en cumplir con los compromisos asumidos. En Jeddah hasta aceptaron el apriete que los pilotos recibieron del gobierno saudí para disputar la prueba. Las autoridades llegaron al ridículo de amenazarlos con quitarles el pasaporte y complicarles la salida del país si desistían de participar de la carrera.

Charles Leclerc, Max Verstappen y Carlos Sainz encabezan el pelotón en Jeddah.

El recuerdo de Arabia

Un momento absolutamente bizarro se vivió en Jeddah en marzo de este año cuando en la parte final de los Entrenamientos Libres 1 se vio claramente desde el circuito como se levantaba una densa columna de humo sobre el horizonte. Hasta ahí nadie pensó nada malo. O sí porque a los equipos les deben haber avisado que algo raro ocurría a un puñado de kilómetros de su ubicación.

Allí se supo que el ataque vino por parte de los insurgentes hutíes desde Yemen y que el objetivo había sido una planta de Aramco. Los pilotos y los jefe de equipo decidieron continuar con el espectáculo tras una reunión y la Free Practice 2 sólo tuvo un retraso de quince minutos. Claro que las cosas iban a empeorar más tarde.

Luego de los Libres 2 hubo una reunión entre la FOM y la FIA y allí decidieron seguir adelante con la competencia. Los pilotos se reunieron nuevamente, esta vez a solas, y más tarde se sumaron Ross Brawn y Stefano Domenicali para hacerles cambiar de parecer ya que muchos de ellos se negaban a competir.

Ellos dos fueron los encargados de transmitirles a los pilotos las amenazas recibidas por el gobierno saudí si mantenían su postura. Las mismas era la retención de sus pasaportes y las dificultades que enfrentarían para salir del país. Una hermosura de gente…

Así ardió la refinería de Aramco en Jeddah en marzo del 2022. La carrera igualmente se realizó.

¿Al agua pato?

Con los misiles no hay problemas pero la cosa se complica cuando la Fórmula 1 debe correr bajo el agua. Lo más triste es que hasta no hace mucho tiempo atrás la lluvia era un aliciente más para que los pilotos demuestren sus habilidades conductivas con el piso mojado. Y eso cambió pero no por culpa de los pilotos sino porque las cubiertas de lluvia están mal hechas en la actualidad. Y el gran responsable de esta situación no es Pirelli sino la FIA con las especificaciones que pidió.

Las mismas evacuan una gran cantidad de agua (45 litros por segundo desagotan las intermedias mientras que las full wet llegan a 85 litros por segundo) que forman una columna de spray que dificulta la visión de los pilotos. En vez de tomar esa dificultad como un desafío directamente se decidió no correr con agua. Una locura y esta modalidad llegó para quedarse. Le ofrezco dos alternativas a la FIA: correr con un simulador o techar todos los autódromos del mundo donde corre la Fórmula 1…

Lo sucedido entre Corea del Norte y Japón no afectará la realización del de la competencia en Suzuka, eso está más que claro a no ser que el conflicto tenga una escalada que sea ingobernable pero la FIA y la FOM deben resolver urgentemente que harán con la lluvia porque no puede ser que le tengan más miedo al agua que a los misiles…

Así secaron la pista en Singapur…

Fotos: gentileza Mercedes AMG F1, Prensa Fórmula 1, Red Bull Racing y Scuderia Ferrari.

Periodista deportivo. En los 90 hablaba de rugby en LV12 y ahora escribo y hablo sobre Fórmula 1. Fan de Star Wars, vi su estreno en el cine en 1978. Amo los autos y la navegación a vela. Deportes y literatura siempre. Rock, mucho rock. La curiosidad mueve todo.

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